Estambul acoge un encuentro diplomático internacional para frenar una región que se desborda

Cuatro países europeos y cuatro musulmanes se reunieron en Estambul en un formato inédito, ante el aumento de tensiones en Irán, el Estrecho de Ormuz, Arabia Saudí y el mar Rojo Leer Cuatro países europeos y cuatro musulmanes se reunieron en Estambul en un formato inédito, ante el aumento de tensiones en Irán, el Estrecho de Ormuz, Arabia Saudí y el mar Rojo Leer  

Estambul acogió este viernes a ministros de Exteriores de cuatro países europeos y cuatro países musulmanes, en un momento en el que las crisis en Oriente Próximo se solapan, el comercio marítimo está bajo presión y crecen los temores de una nueva guerra contra Irán. El formato del encuentro, inédito, reunió a los tres países europeos que negociaron el acuerdo nuclear con Irán en 2015, Alemania, Francia y Reino Unido -conocidos como E3-, a los que se sumó Italia. En el bando regional participaron cuatro países del llamado grupo R4, Turquía, Arabia Saudí, Pakistán y Egipto, que han intensificado su coordinación en el último año ante la creciente inestabilidad en Oriente Próximo. El encuentro constó de dos reuniones, una del grupo de países de la región y una segunda sesión con los socios europeos.

Una de las cuestiones destacadas de esta reunión de urgencia fue la amplia agenda, ya que los ministros de Exteriores abordaron desde la situación en Gaza, al Estrecho de Ormuz, la ofensiva lanzada por los hutíes de Yemen e incluso los ataques cruzados entre Rusia y Ucrania que han vuelto más inseguro el mar Negro. Ankara quiso trasladar la idea de que la seguridad regional debe descansar ante todo en los propios países de la zona, que los conflictos no pueden seguir extendiéndose a nuevos territorios y que las tensiones actuales no deben degenerar en una inestabilidad aún mayor.

Reino Unido señaló en un comunicado que su principal preocupación es la seguridad en el Estrecho de Ormuz y que, pese a que se ha reanudado gran parte del tráfico marítimo en esta vía crucial, «sigue muy por debajo de los niveles previos al conflicto». El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, defendió una solución diplomática que devuelva plenamente las libertades de navegación y alertó sobre los ataques contra Arabia Saudí, que aumentan la presión sobre el mar Rojo, donde se ha redirigido parte de las exportaciones de crudo de Riad a causa de la inestabilidad en Ormuz. Reino Unido envió esta semana aviones de combate para ayudar a defender el espacio aéreo saudí frente a los ataques hutíes, que continúan golpeando infraestructuras clave del país. Incluso durante el encuentro en Estambul, Arabia Saudí siguió interceptando misiles desde Yemen. El miércoles murieron cuatro personas en ataques contra una planta de procesamiento del yacimiento petrolífero de Shaybah, propiedad de la estatal Aramco, y contra el aeropuerto Rey Fahd, al este del país. La escalada de ataques ha obligado al reino a cerrar su principal aeropuerto y a aplazar una importante conferencia de inversión.

Francia, por su parte, justificó la urgencia del encuentro por la «extrema inestabilidad e incertidumbre» en la región, y señaló que su objetivo es reforzar la coordinación con los países de la zona ante una crisis que «no hemos elegido y que nos afectan a todos», señaló el ministerio de Exteriores en un comunicado. El presidente francés, Emmanuel Macron, que realizó el miércoles una visita sorpresa a la región, aseguró que sus fuerzas ayudarán a proteger la terminal petrolera saudí de Yanbu, en el mar Rojo.

El encuentro tuvo lugar en un clima de gran tensión por la posibilidad de que se reanude la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Washington ordenó esta semana la salida de su personal diplomático de Arabia Saudí y de otros países del Golfo, y varios gobiernos europeos han pedido a sus ciudadanos que eviten viajar a la zona. Pese a que el presidente estadounidense, Donald Trump, dio por rotas las conversaciones con Irán, Qatar y Pakistán siguen transmitiendo mensajes entre ambas capitales.

Uno de los efectos más inmediatos de los múltiples conflictos desatados este año es la reordenación de las alianzas regionales. Turquía, Pakistán y Arabia Saudí firmaron un pacto de defensa conjunta que se ha activado en las últimas semanas a raíz de los ataques hutíes. Mientras esta semana, Turquía, Qatar, Pakistán e Indonesia suscribieron un memorando para cooperar en la industria de defensa.

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