El Ministerio de Cultura ha concedido a la traductora Olivia de Miguel Crespo el Premio Nacional a la Obra de un Traductor 2026, mientras que a Pablo Martín Sánchez le ha otorgado el Premio Nacional a la Mejor Traducción por Lugares, de Georges Perec.
Los dos galardones, dotados con 30.000 euros cada uno, han reconocido, en el caso de De Miguel, su dilatada trayectoria y su capacidad para trasladar al castellano obras literarias complejas y, en el de Martín Sánchez, la creatividad y el ingenio empleados para traducir una obra inacabada de cerca de 800 páginas.
Olivia de Miguel, maestra de traductores
El jurado ha destacado de Olivia de Miguel (Logroño, 1948), a quien considera «toda una institución de la profesión», su «fidelidad estética» y «sensibilidad idiomática» para captar el ritmo y los matices de los textos originales, así como el rigor con el que ha abordado obras de autoras como Marianne Moore y Virginia Woolf.
También ha elogiado su versatilidad para trasladar al castellano las ideas políticas y filosóficas de escritores como G.K. Chesterton y George Orwell, y su labor como «maestra de traductores», que ha mantenido la excelencia gracias al dominio de los recursos expresivos y a su pasión por el oficio.
Profesora de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad Pompeu Fabra, De Miguel puso en marcha en 2001 el máster de traducción literaria y audiovisual y un posgrado en traducción literaria, que dirigió hasta 2022, y actualmente sigue traduciendo literatura, dando cursos y conferencias.
A lo largo de su trayectoria ha recibido, entre otros reconocimientos, el Premio Ángel Crespo de Traducción en 2005 por la Autobiografía de Chesterton y el Premio Nacional a la Mejor Traducción en 2011 por la Poesía completa de Marianne Moore.
El desafío de traducir una obra inacabada de Perec
Martín Sánchez (Reus, 1977) ha sido galardonado por su traducción de Lugares, publicada por Anagrama, un trabajo en el que el jurado ha valorado especialmente «la calidad, creatividad e ingenio» con los que ha superado las dificultades de un texto de enorme complejidad.
El jurado ha subrayado el minucioso trabajo necesario para traducir una obra inacabada, respetando, dice, «sus incoherencias originales y cotejando constantemente fragmentos dispersos a lo largo de unas 800 páginas».
Ha traducido al castellano también obras de Marcel Schwob, Wajdi Mouawad, Marta Carnicero, Adeline Dieudonné, Édouard Louis o Delphine de Vigan, entre otros, y en 2022 ganó el premio de traducción Ángel Crespo por La anomalía, de Hervé Le Tellier.
Como autor ha publicado además obras como Fricciones (2024), El anarquista que se llamaba como yo (2012), Tuyo es el mañana (2016) y Diario de un viejo cabezota (2020), así como Agatha (2017), una obra escrita con Sara Mesa. Parte de su obra ha sido traducida al francés, inglés, checo y neerlandés.
El Ministerio de Cultura ha concedido a ella el Premio Nacional a la Obra de un Traductor 2026, mientras que a él le ha otorgado el Premio Nacional a la Mejor Traducción por ‘Lugares’, de Georges Perec.
El Ministerio de Cultura ha concedido a la traductora Olivia de Miguel Crespo el Premio Nacional a la Obra de un Traductor 2026, mientras que a Pablo Martín Sánchez le ha otorgado el Premio Nacional a la Mejor Traducción por Lugares, de Georges Perec.
Los dos galardones, dotados con 30.000 euros cada uno, han reconocido, en el caso de De Miguel, su dilatada trayectoria y su capacidad para trasladar al castellano obras literarias complejas y, en el de Martín Sánchez, la creatividad y el ingenio empleados para traducir una obra inacabada de cerca de 800 páginas.
Olivia de Miguel, maestra de traductores
El jurado ha destacado de Olivia de Miguel (Logroño, 1948), a quien considera «toda una institución de la profesión», su «fidelidad estética» y «sensibilidad idiomática» para captar el ritmo y los matices de los textos originales, así como el rigor con el que ha abordado obras de autoras como Marianne Moore y Virginia Woolf.
También ha elogiado su versatilidad para trasladar al castellano las ideas políticas y filosóficas de escritores como G.K. Chesterton y George Orwell, y su labor como «maestra de traductores», que ha mantenido la excelencia gracias al dominio de los recursos expresivos y a su pasión por el oficio.
Profesora de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad Pompeu Fabra, De Miguel puso en marcha en 2001 el máster de traducción literaria y audiovisual y un posgrado en traducción literaria, que dirigió hasta 2022, y actualmente sigue traduciendo literatura, dando cursos y conferencias.
A lo largo de su trayectoria ha recibido, entre otros reconocimientos, el Premio Ángel Crespo de Traducción en 2005 por la Autobiografía de Chesterton y el Premio Nacional a la Mejor Traducción en 2011 por la Poesía completa de Marianne Moore.
El desafío de traducir una obra inacabada de Perec
Martín Sánchez (Reus, 1977) ha sido galardonado por su traducción de Lugares, publicada por Anagrama, un trabajo en el que el jurado ha valorado especialmente «la calidad, creatividad e ingenio» con los que ha superado las dificultades de un texto de enorme complejidad.
El jurado ha subrayado el minucioso trabajo necesario para traducir una obra inacabada, respetando, dice, «sus incoherencias originales y cotejando constantemente fragmentos dispersos a lo largo de unas 800 páginas».
Ha traducido al castellano también obras de Marcel Schwob, Wajdi Mouawad, Marta Carnicero, Adeline Dieudonné, Édouard Louis o Delphine de Vigan, entre otros, y en 2022 ganó el premio de traducción Ángel Crespo por La anomalía, de Hervé Le Tellier.
Como autor ha publicado además obras como Fricciones (2024), El anarquista que se llamaba como yo (2012), Tuyo es el mañana (2016) y Diario de un viejo cabezota (2020), así como Agatha (2017), una obra escrita con Sara Mesa. Parte de su obra ha sido traducida al francés, inglés, checo y neerlandés.
20MINUTOS.ES – Cultura
